¿Quiénes somos?

Este blog de viajes nace para contar nuestras “aventuras” desde un punto de vista diferente al que estamos acostumbrados.

Siempre encontramos las maravillosas frases inspiradoras sobre viajar, y lo mucho que ayuda a crecer, pero pocos cuentan el lado oscuro de los viajes. Esos momentos de auténtica desesperación, los baños horribles o aquel hostel lleno de ratones que te hizo pasar la peor noche de tu vida.

Por eso, con este blog pretendemos, con un toque de humor, mostrar que no siempre es todo tan bonito como te lo pintan a través de nuestras experiencias a lo largo del camino.

C. BENÍTEZ 

Un martes 29 de febrero cogí todos mis bártulos de viaje, un peine roto y un buen abrigo de castor americano y me dirigí a conocer mundo.

Desde muy pequeño los documentales de la Tve 2, Livingstone, Stanley, De la Cuadra Salcedo, Falete o Reverte fueron mi referente. Sus historias me cautivaron y me marcaron a salir y descubrir que había más allá de Albudeite, hasta que ocurrió lo normal, descubrí que en Murcia tampoco se vive tan mal.

¡Pero una vez puesto para que parar!

Así que después de unos años sigo viajando con pocos recursos pero con muchas desventuras que contar.

COLABORADES PUNTUALES

GERARDA T. ROCA

No sé lo que me pasa, pero es ponerme una mochila al hombro y alejarme de la seguridad de mi casa y me trasformo en una especie de “inconsciente-loca del coño-a la que todo le vale”.

Supongo que me pueden las luces, las caras exóticas, las calles de barro, el escozor de la picaduras, los escalofríos de una buena diarrea o la falta de higiene… El caso es que allá donde vaya me buscaré la actividad más insólita, imprudente o poco recomendable y me lanzaré a ella puesta de dopamina, como una niña con juguete nuevo.

Mis estados psicotrópicos de alegría se entremezclan con ataques de histeria cuando las cosas no son tan rosas como me las había imaginado. Pero no desisto, e insisto. Mi sesgo de confirmación me mantiene con actitud positiva: “todo el mundo es bueno y toda experiencia enriquecedora” dice el mantra que tarareo mientras estoy en viaje y eso crea una barrera a mi alrededor que me hace inmune a todos los peligros (ejem).

Gracias a la falta de recursos económicos y a que resido permanentemente en el culo de Europa, mis aventuras no son todas las que mi corazoncito desea y eso ha conseguido mantenerme con vida y permitirme escribir estas líneas.

¿Te vienes de viaje conmigo?

Artículos escritos: Selva para idiotas: Capítulo 1

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